ATENCIÓN (ALERTA SPOILER): Este artículo contiene MUCHOS SPOILERS de las series Bojack Horseman y 13 Reasons Why. Si aún no las has visto y pretendes hacerlo, te recomiendo que no continúes leyendo este artículo.
La tarea de representar como es vivir con problemas mentales recurrentes no es nada fácil. Cada persona es un mundo, y esbozar como es el día a día de la gente que tiene que lidiar con enfermedades como la depresión, la ansiedad o la idealización del suicidio requiere un gran conocimiento del tema y tacto a la hora de llevarlo a cabo.
Es por eso, que en este artículo me dispongo a comparar dos series las cuales encuentran en el núcleo de su arco narrativo la salud mental: Bojack Horseman y 13 Reasons Why.
Si me seguís en Twitter, sabéis que soy un gran fan de Bojack Horseman. Mi pasión por ella me ha obligado a recomendarla a conocidos míos, y la verdad es que responder a la común pregunta -«¿Y de que va?»- no es en absoluto simple. El protagonista de la historia es un caballo antropomórfico ex-estrella de una «sitcom» de los 90, y, después de unos años de inactividad laboral, decide escribir sus memorias. Dada esta premisa, la serie puede presentarse loca y desenfadada, pero esta definición no podría estar más lejos de la realidad.
Por otro lado, de 13RW solamente he visto la primera temporada, y la verdad es que fue suficiente. Mi principal crítica es como la publicitan: intentan hacerla ver como la serie transgresora que salvaría vidas, pero falla estrepitosamente y se queda como una versión gore de Física o Química.
Las virtudes de Bojack
¿Qué hace Raphael Bob-Waksberg, el creador de la serie, para que ésta funcione tan bien? Muy simple: trata con respeto un tema que merece ser tratado respetuosamente.
La pieza central de la serie es la complejidad del personaje principal que da nombre a la serie. Sin ésta, no seria posible construir una tan realista y fidedigna representación de las enfermedades mentales que tan presentes están a lo largo de la trama.
El protagonista de la serie es Bojack Horseman: una estrella de Hollywoo(d) egocéntrica, cínica, alcohólica, con problemas de autocontrol y un claro odio hacia su persona. La raíz de todos sus problemas, según mi punto de vista, derivan principalmente de los traumas que ha sufrido Bojack a lo largo de su vida, principalmente aquellos que sufrió en su etapa formativa a manos de sus padres.
Bojack creció en un hogar extremadamente tóxico. Su concepción fue totalmente accidental y, como nos muestran en el episodio Time’s Arrow, sus padres se plantearon abortar. Eso tuvo varias consecuencias: la relación entre sus padres era totalmente fría y careciente de amor. Eso se tradujo a que Bojack creciese presenciando las broncas entre los dos, y muchas veces sus frustraciones eran vertidas sobre el joven Horseman. Rara vez (por no decir nunca) recibía muestras de afecto. Como ejemplo ilustrativo, aunque hay miles en toda la serie en forma de flashbacks, en el episodio número 1 de la temporada 2, su madre, Beatrice, le dice textualmente You ruined me Bojack.
Los abusos emocionales y psicológicos que sufrió Bojack de joven causaron que en su cerebro se formara una estructura mental, una forma de ver la vida, de la cual es casi imposible salir. Tiene una autoestima casi nula, vive constantemente anticipando el momento en el que el mismo lo estropeará todo, y eso hace que se autosabotee. ¿Que sentido tiene iniciarse en proyectos, si el mismo no se ve lo suficientemente bueno como para afrontarlos?
Como de joven no tuvo muestras de afección, no se siente cómodo siendo amado, por lo tanto aparta a todo el mundo que intenta acercarse a él. Por lo tanto, se encuentra extremadamente solo en la vida, sin perspectivas de futuro, y esto hace que sufra de lo que podríamos denominar depresión.
Esta depresión hace que se vea atrapado en un ciclo vicioso. Se levanta tarde, lidia con las tareas que deba hacer ese día, vuelve a casa, empieza a beber, sumido en la nostalgia viendo una y otra vez episodios de su mayor éxito profesional, Horsin’ around, y cuando ya no se tiende en pie, pierde el conocimiento y vuelta a empezar.
Este ciclo vicioso en el que se encuentra Bojack se ve brillantemente reflejado en los créditos iniciales. En estos vemos como su vida va pasando por delante suyo, mientras le vemos inmutable e impasible, distante(este es uno de los síntomas de la depresión, te atonta emocionalmente, de manera que no eres realmente consciente de lo que acontece a tu alrededor), bebiendo y metafóricamente cayendo al vacío para acabar ahogándose en su propia piscina en las colinas de Los Ángeles. Esta piscina es una metáfora de la libertad, como él mismo se ve ahogado por las decisiones que ha tomado y que deberá tomar en el futuro, es decir, las consecuencias de sus actos.
Otra de las ventajas que ayudan a una representación positiva de la enfermedad de Bojack es el variopinto de personajes con el que cuenta la serie. Cada uno de ellos posee una filosofía de vida y una manera de afrontar los problemas diferente. Pero éstas características están lejos de los tópicos que suelen estar presentes en los medios de comunicación mainstream.
Además, cada personaje presenta ciertos comportamientos que podrían ser considerados síntomas relacionados con enfermedades mentales comunes como la depresión o la ansiedad. Esto es muy importante ya que resulta en que el espectador no vea a Bojack aislado, siendo desplazado como si estuviera loco, roto e irreparable, sino que su entorno es capaz de comprender sus problemas e incluso vivir situaciones parecidas, a pesar de que Bojack no lo vea así.
Mr. Peanutbutter es un perro de raza labrador, de carácter desenfadado y que de primeras puede parecer estúpido y un simple recurso humorístico para amenizar la serie, pero, aunque a veces pueda serlo (PB Livin’ y las aventuras con Todd), ocasionalmente suelta perlas como la siguiente:
Mr. Peanutbutter
«The universe is a cruel, uncaring void. The key to being happy isn’t a search for meaning. It’s to keep yourself busy with unimportant nonsense, and eventually you’ll be dead»
Por otro lado, Princess Carolyn, la agente de Bojack y a la vez su compañera amorosa(al principio de la serie) es una mujer/gata obsesionada con el trabajo, hasta el punto de usarlo para olvidar los recuerdos que la atormentan y evadirse de ellos. Su relación con Bojack es digna de dedicarle un artículo entero, y sin duda tiene un significado considerable para ambos, ya que cada uno llena un agujero traumático en el corazón del otro. Princess Carolyn ve a Bojack como el hijo que nunca ha tenido (ha tenido un par de abortos accidentales) y le saca las castañas del fuego constantemente. Por otro lado, Bojack ve a P.C. como a la figura materna afectiva que tanto le ha faltado durante toda su infancia, ya que, aunque sea ejerciendo de agente, le da su apoyo incondicional. En diversas ocasiones Bojack acude a ella en momentos de máxima inseguridad, cuando se ve incapaz de superar las dificultades que se le presentan, porque sabe que, sin importar cual sea la situación, ella le dará el discurso motivador de agente que le hará sentir mejor inmediatamente.
Todd, el «parásito» que vive en casa de Bojack, es un joven sin rumbo en su vida el cuál, como dice Mr. Peanutbutter, va rebotando de aventura loca en aventura loca sin saber muy bien qué le deparará el futuro. No obstante, como vemos en varias ocasiones, cuando se encuentra sin ninguna locura con la que ocupar su mente, empieza a cuestionarse incluso su propia existencia.
Diane, en cambio, representa una personalidad compleja, muchas veces con tendencias parecidas a las de Bojack, como su visión cínica del mundo, sus dificultades en encontrarse con la felicidad y que pueden conducirla a ciclos viciosos como los del protagonista. Aun así, incluso en sus momentos más oscuros, su determinación para ser una mejor versión de ella misma y el anhelo de ayudar a cambiar el mundo hace que siempre encuentre motivos para los que seguir esforzándose y no ceder a la desesperación. Es muy probable que este sea el personaje que los creadores de la serie pretenden que nos veamos identificados.
La serie afronta el tema de la condición de Bojack de una manera realista y honesta. Uno de los estigmas principales que sufren las celebridades es que tienen la vida perfecta. La cultura celeb está muy idealizada, y BH ayuda a desmitificar este estigma de que las enfermedades mentales solo afectan a gente en ambientes pobres. A la depresión se la soplan los ceros en tu cuenta bancaria o el número de followers en tus redes sociales. El éxito no trae bajo su brazo la felicidad.
Además, hace un gran trabajo acercando la gente que no sufre de estas afecciones a la gente que sí lo hace. Ayuda a visibilizar a la gente con depresión, y también a que se sientan menos aislados. Esto es muy complicado de lograr, y son pocas las series que lo consiguen.
Los espectadores pueden sentirse identificados con todos, algún, o ninguno de las características de la personalidad de Bojack. Pero la manera como está narrada la historia hace que sea extremadamente fácil simpatizar con su protagonista.
En uno de los mayores momentos «meta» de la serie, Diane se muestra preocupada que la serie que estaba grabando junto con Bojack sirva como método de justificación para las malas acciones que los espectadores con problemas similares al protagonista puedan cometer. Eso es sin ninguna duda la manera que tienen los creadores de Bojack Horseman de abordar el hecho que tanta gente se vea reflejado en el anti-héroe que es Bojack. No debemos olvidar que, aunque estemos sufriendo, es nuestro deber encontrar la manera de mejorar como persona, ya sea con ayuda externa o sin ella. No hay vergüenza alguna en pedir ayuda a profesionales, y hablo desde la propia experiencia cuando digo que esta es inestimable.
Stupid piece of sh*t
Uno de mis episodios favoritos de la serie es el 6º capítulo de la temporada 4. Se titula Stupid Piece of Sh*t, y es en mi opinión la representación más acertada y tristemente auténtica de la estructura mental que forma y por lo tanto tiene en la etapa adulta un niño que ha crecido en un ambiente tóxico, sin ninguna demostración de amor por parte de sus padres y con un abuso mental y emocional constante.
El final del episodio es extremadamente desolador. Su hija Hollyhock le revela que ella también sufre esa voz o pensamiento de vez en cuando, y le pregunta si ésta es cosa de la adolescencia y por lo tanto se desvanecerá con el tiempo, a lo que Bojack responde que sí, es decir, miente.
Con esta escena la serie insinúa la posible componente genética de las enfermedades mentales. Es decir, dado que Hollyhock y Bojack son parientes cercanos, ella puede haber heredado su misma enfermedad de él. Esta teoría actualmente no está totalmente demostrada, pero es verdad que hay ciertos patrones hereditarios en familias con varios miembros con algún tipo de enfermedad mental, aunque esto también podría ser dado a que todos compartan el mismo ambiente y se «contagien» ciertos comportamientos.
Los defectos de 13 Reasons Why
Quiero puntualizar que mi análisis de 13RW será realizado desde mi más humilde opinión, y lo que me dispongo a criticar es el tratamiento que hace la serie de las enfermedades mentales. No pretendo hacer una crítica de la serie como tal, sino de un aspecto muy concreto y específico de ella. Para ello he hecho investigación sobre las críticas que han hecho expertos en psicología clínica sobre dicha serie, y invito al lector a que haga lo mismo.
Por otro lado, 13RW es una serie que tiene lugar en un instituto americano. Nada más empezar la serie, se nos presenta con lo que será el centro de la trama. Hannah Baker se ha suicidado, y ha dejado una caja con cintas en las que narra los motivos por los cuales ha decidido quitarse la vida. Éstas, según sus instrucciones, han de circular por las manos de sus compañeros de instituto que han sido los causantes de su fatal final.
Como premisa de una serie que pretende informar sobre y prevenir el suicidio, ésta resulta horrible. Muestra el suicidio como una vía de escape satisfactoria, una manera poética de vengarse de la gente causante de gran parte de su sufrimiento. Esto lo que consigue es una glorificación y «glamourización» del suicidio y el sufrimiento emocional. El espectador ve que la comprensión y apoyo de sus seres queridos solo es alcanzado a través del suicidio, es decir, después de su muerte. Esto no puede estar más alejado de la realidad. El suicidio es final. No hay nada tras la oscuridad. No hay manera de saber que has sido comprendida como eres realmente, ni de observar como se hace justicia desde el más allá.
Según los expertos en psicología clínica, un individuo con pensamientos o tendencias suicidas se ve agotado y desesperado por estos, entonces la idea que pueda reunir las fuerzas necesarias para grabar una serie de cintas detallando cada una de las razones que le han llevado hasta ese punto resulta poco verosímil. Además, Hannah mantiene un tono sarcástico, agudo, ácido e incluso ingenioso y divertido durante todas las cintas, hecho poco probable según las experiencias de los expertos en psicología clínica. Aunque los pensamientos suicidas son algo que acompañan a la gente que sufre de enfermedades mentales, la planificación del suicidio en si no suele conllevar una gran premeditación, más bien es una decisión precipitada fruto de momentos de gran dolor emocional.
El elenco de personajes de 13RW cuenta con los estereotipos que podemos esperar en cualquier teen drama que se precie. El friki, el deportista, el ligón, el tímido, la empollona… Estas manidas personalidades unidimensionales no muestran un mínimo indicio de algún cambio o de algún tipo de evolución a lo largo de la serie. En el primer episodio los personajes son encasillados y no consiguen salir nunca.
Este es el principal problema del que sufre la serie. Para pretender tratar un problema tan complejo, sufre de una falta de realismo en su trama que hace que no consiga acercarse al objetivo que pretende. Intentan simplificar excesivamente este tema de manera que la profundidad de la trama es insuficiente para que resulte creíble y sea tomada con seriedad. Por lo tanto, la gente que realmente sufre de estas afecciones mentales, no se pueden ver identificados en personajes tan unidimensionales, ni simpatizar con ellos.
Se reduce el suicidio a una reacción que tiene Hannah al bullying que recibe en el instituto, y la totalidad de la trama gira entorno a la culpabilidad de sus compañeros de instituto, tergiversando el suicidio hasta conseguir que sea visto como un asesinato. Ninguno de sus compañeros la mataron. Ella lo hizo (como tan gráficamente nos enseñan). Ella se mató. Ella tomó la fatal decisión.
Y es mi deber dejar claro que ella es la responsable directa de su muerte, pero no así la responsable del sufrimiento que la ha llevado hasta el extremo de cometer tal acto. El suicidio es causado por las enfermedades mentales y el dolor emocional, no por el bullying (aunque el bullying es una de las grandes causas de éstos). Mi crítica reside en que 13RW se salta este paso. Nunca se menciona, nunca se hace referencia, nunca se intuye que Hannah pueda estar sufriendo de alguna enfermedad mental. Ni depresión, ni estrés post-traumático (presenció una violación y posteriormente sufrió una a manos del mismo anormal), ni ansiedad. Recordemos, la depresión no se reduce a estar triste y llorar. Esta afección cuenta con una extensa lista de síntomas, demasiado larga para enumerar aquí, y que recomiendo al lector que busque debido a su gran importancia.
Por lo tanto, se ha perdido la oportunidad de tratar el complejo proceso que sigue la mente humana que la lleva hasta el extremo de agotamiento que empiezan a aparecer pensamientos intrusivos que llevan a querer acabar con todo y cometer suicidio.
La escena del suicidio
Esta serie no pretende ayudar a nadie. Esto queda patente en la escena en la que Hannah pone punto final a su vida. Literalmente no sigue ninguna de las recomendaciones que propone la Fundación Americana de Prevención del Suicidio para la representación saludable del suicidio. Esto es muy importante ya que una mala ejecución en una escena tan compleja puede resultar en gente que está sufriendo copiando el método usado por Hannah.
Personalmente, a mi me costó horrores soportar la escena entera sin cerrar los ojos, ya que se muestra explícitamente como Hannah se corta las venas. En mi opinión, la decisión de incluir esta escena es únicamente con el objetivo de resultar sensacionalista y impactar al espectador.
Un estudio realizado por el programa gubernamental nacional australiano Mindframe, el cual está destinado a promocionar la representación correcta del suicidio en los medios de comunicación, hay una relación clara entre la representación gráfica exacta de un suicidio en una serie/película y el aumento de los pensamientos suicidas en los espectadores de dicho contenido.
Otro mensaje peligroso para los espectadores más jóvenes o gente que esté sufriendo dolor emocional que transmite la serie es el desamparo en el que se ve sumido Hannah. En ningún momento de la serie se puede observar una vía de apoyo, alguien con quien ella pueda hablar y compartir el mal momento que estaba pasando. El único adulto al que acude para recibir ayuda es el «school counselor«, en castellano «orientador/terapeuta escolar», la comunicación con el cuál no le resulta de ayuda en absoluto. Por otro lado, los padres de la mayoría de los jóvenes son caracterizados como una figura totalmente alienada de la realidad de sus hijos, incapaces de comprender las diferentes situaciones o problemáticos que estos puedan estar atravesando. Por lo tanto, el mensaje general que recibe el espectador es que realmente la única escapatoria posible que tenía Hannah para escapar de su sufrimiento era el suicidio.
Conclusión
Quiero dejar claro que no solo Bojack Horseman cuenta con aspectos postivos, aunque en este artículo me haya dedicado únicamente a criticar los negativos de 13 Reasons Why. Ésta ha conseguido iniciar conversación sobre temas tan importantes como el suicido, el bullying, o la comunicación entre adolescentes y adultos, aunque lo haya conseguido por unos motivos erróneos.
Finalmente, un mensaje muy interesante que nos deja Bojack Horseman es que la mayoría de enfermedades mentales no tienen un final. El mundo no se detiene porque sufras una depresión, o porque sufras una sacudida emocional. La vida continúa, y no tiene en cuenta tu estado emocional. Está en nuestras manos identificar nuestros problemas y solucionarlos, llorar nuestras muertes, afrontar lo que nos afecta emocionalmente, cometer errores, aprender de ellos, mejorar día a día. Porque el tiempo pasa inexorablemente, y solo tenemos una vida para estar satisfechos con nosotros mismos. Y, aunque haya días que esto parezca inalcanzable, puedo asegurar que no es imposible con las herramientas adecuadas.
Mucho mejor de lo que yo pueda hacerlo con mis palabras, los creadores de BH explican este hecho mediante la escena final de la temporada 2.
Esta escena sirve de metáfora de la vida: una cuesta arriba que nos pone a prueba frecuentemente -a veces incluso hasta el límite de superarnos-, pero si se afronta con constancia y paciencia, es posible conquistarla. Cada día hay que trabajar para ello, y, si lo hacemos, se irá haciendo cada vez más fácil.
Muchas gracias por leer este artículo.
Si necesitas ayuda:
Teléfono ONG «Teléfono de la esperanza» para la prevención del suicidio:
91 459 00 55(España) – 717 003 717(Resto del mundo)
Mis MDs están disponibles si necesitas comentar algo, y en los comentarios de esta página se puede abrir debate.
Fuentes:
https://babe.net/2017/04/11/13-reasons-insult-anyone-mental-health-issues-154
https://www.psychologytoday.com/us/blog/promoting-hope-preventing-suicide/201704/13-reasons-why-13-reasons-why-isn-t-getting-it-right
https://www.youtube.com/watch?v=AIPWXoMVwqQ&t=605s
http://reportingonsuicide.org/recommendations/
https://www.bustle.com/p/how-bojack-horseman-depicts-depression-more-honestly-than-any-show-on-tv-80926
https://s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/mindframemedia/assets/src/uploads/Critical-Review-Suicide-and-the-entertainment-media.pdf




